Situju Tuju Cruise Raja Ampat
Barco boutique
Cuándo visitar Raja Ampat
La mejor época para visitar Raja Ampat va de noviembre a abril. Las temperaturas se mueven entre los 28 °C y 32 °C, el mar suele estar más calmado y la visibilidad bajo el agua es excelente, lo que lo convierte en el momento ideal para bucear y hacer snorkel.
Nosotros viajamos en Diciembre, tuvimos buen tiempo y una experiencia submarina espectacular.
Lo mejor es que Raja Ampat funciona incluso cuando las condiciones no son perfectas. Preparate :).
La esencia del Situju7
Situju7 es un phinisi tradicional indonesio, construido a mano y pensado como un barco boutique. Nos ha robado el corazón. Vivir una semana navegando en él es un auténtico sueño, y está pensado sobre todo para:
Amantes del snorkel o del buceo, porque bajo el agua hay otro paraíso.
Parejas, porque compartir este entorno, el ritmo lento y el mar alrededor hace que una luna de miel aquí sea algo muy especial.
Y para quienes buscan desconectar de verdad, sin prisas ni distracciones.
Una parada que no esperábamos y que nos marcó
Cuando el viaje va más allá del mar.
Entre inmersión e inmersión, llegó una parada distinta: visitar una tribu local en Raja Ampat.
Nos llevaron a una laguna azul celeste, escondida en medio de la selva. Un regalo inesperado del viaje.
El corazón del Situju7
Situju 7 nace de un sueño. Sus dueños (Deni, Sonia y Antonio) se conocieron viajando y decidieron llevar esa filosofía al mar.
El cariño que le ponen al proyecto se nota: Sonia, muy atenta desde el primer email, refleja perfectamente el espíritu del barco. A bordo, Deni fue increíble con nosotros: cercano, siempre atento a enseñarnos lo mejor de Raja Ampat y muy fácil conectar con él.
La tripulación merece una mención aparte también. Han sido todos excepcionales, y gran parte de la magia del viaje es gracias a ellos. De 10!
Tan pequeño que cuesta creerlo
Hay encuentros que elevan la experiencia a otro nivel.
Hablamos del caballito de mar pigmeo uno de los animales más difíciles de localizar del océano, tan diminuto y tan perfectamente camuflado que puede estar delante de ti… y no verlo.
¡Es tan pequeño como un granito de arroz!
Saber que existe la posibilidad real de encontrarte con ya convierte este viaje en algo especial.
El momento exacto en el que supimos que este viaje iba a ser difícil de superar
Habíamos oido que era posible ver dugones en Raja Ampat. Manu, Divemaster de la expedición, conocía un sitio. Cruzamos los dedos.
Tuvimos suerte y desde el dinghy avistamos a una madre dugón con su cría, moviéndose juntas con calma y abrazandose para salir a respirar.
Sin pensarlo, nos pusimos la máscara y pudimos verlos de cerca. Fue absolutamente inolvidable.
El wobbegong nos dejó sin palabras
Uno de los grandes iconos de Raja Ampat.
¡El famoso tiburón Alfombra!
El wobbegong fue uno de los animales que más nos impresionó del viaje.
Parece una roca, un trozo de coral o cualquier cosa menos un tiburón y es impresionante
¡Tuvimos la suerte de encontrarlo hasta en 6 ocasiones!
Situju 7: la experiencia liveaboard en estado puro
Situju 7 es un pinisi tradicional indonesio, construido en madera de hierro negro y teca, hecho a mano por artesanos locales en la isla de Sulawesi y revisado por un arquitecto italiano. A nosotros nos ha robado el corazón. Navegar en un barco así, auténtico y con historia, mientras recorres Raja Ampat, hace que la experiencia sea mucho más real.
Situju 7 es de esos barcos que te caen bien nada más subir.
El concepto es claro: barco boutique. Con un máximo de 10 pasajeros. Con solo un puñado de pasajeros, el ambiente es tranquilo y muy personal desde el primer día. Y lo mejor de todo no hay prisas ni sensación de ir en grupo grande. Cada uno va a su ritmo y, en muy poco tiempo, el barco se siente como casa.
Una semana navegando por Raja Ampat da para mucho, pero lo mejor es que no tienes que preocuparte por nada. Zumo de bienvenida, fruta fresca, el barco impecable, la habitación hecha cada día y alguien cerca por si necesitas algo. El servicio es cercano y constante, algo que se agradece muchísimo en un viaje así. Se nota la experiencia, el cariño y las ganas de que todo funcione.
Las zonas comunes son amplias y cumplen perfectamente su función. Hay espacio para descansar al sol, leer, charlar después de las inmersiones o simplemente tumbarte a no hacer nada («Dolce far niente lo llaman ;)»). El sun deck se convierte en uno de los puntos clave del barco: atardeceres, cervezas frías y noches mirando estrellas…¡nos encantó!



Top 4 tipos de habitaciones
Las habitaciones del Situju 7 cumplen con lo más importante: comodidad, descanso y funcionalidad. Además todas disponen de baño privado y aire acondicionado, algo que eleva mucho el confort durante la semana a bordo.
Master Suite Bali
Flores Junior Suite
Deluxe Cozy Cabin Sumba & Sumbawa
Cabinette Lombok
Cabina insignia de Situju, especial para luna de miel, muy amplia con grandes ventanales y terraza privada donde se pueden disfrutar los amaneceres que son preciosos. Cuenta con cama doble, escritorio, armario con perchas artesanales y un baño muy espacioso.
Cabina suite, situada en la proa de la cubierta inferior. Diseño minimalista con cama doble, escaleras interiores y cómoda. Incluye espejo, lavabo exterior de cobre modelado a mano y baño privado con ducha
Dos cabinas gemelas situadas en la cubierta inferior. De diseño minimalista, muy íntimas y acogedoras, con cama doble, cómoda, espejo y lavabo exterior de cobre modelado a mano. Baño privado con ducha.
Cabina espaciosa ubicada en la cubierta principal, construida en madera, equipada con literas separadas. Diseño sencillo y muy práctico, con cómoda, espejo y lavabo exterior de cobre modelado a mano. Baño privado con ducha.
Nuestra habitación
En un liveaboard sabes que la mayor parte del tiempo lo pasas fuera: en el agua, en cubierta o mirando al mar. Por ello la Flores Jr. Suite. fue un extra inesperado, nos sorprendió para bien.
La habitación fue simplemente espectacular. La cama doble, increíblemente cómoda, nos transmitió mucha calma y paz gracias a su blancura y limpieza, y con el mecer del mar el descanso fue todo un lujo.
El espacio es amplio para moverte con comodidad. El baño cuenta con grifería en cobre y con espacio para ducharte con agua caliente después de un día largo en el agua.
Valoramos muchísimo el silencio de la habitación, no se escuchaba un ruido y esto en un liveaboard es TOP.
En un viaje así, la habitación no es lo principal pero cuando funciona tan bien, se agradece. La Junior Suite Flores fue un descanso de verdad y un pequeño lujo dentro de la vida a bordo de Situju.
La vida a bordo del Situju 7
Vive la experiencia de alojarte en un barco boutique sobre aguas cristalinas, saborea la gastronomía más auténtica, disfruta de increíbles actividades acuáticas en el último paraíso para los amantes del buceo y sorpréndete con atardeceres inolvidables que te dejarán sin aliento.
El ritmo de Situju 7
Vivir a bordo del Situju 7 liveaboard en Raja Ampat es entrar en un ritmo que engancha rápido. Te levantas temprano, sí, pero sin drama. Abres los ojos, miras alrededor y piensas: vale, otro día más en el paraíso. Aquí no hay prisas, se viene a disfrutar.
El planning existe, pero manda el mar. A veces el orden del día cambia, se eligen los spots de buceo en función de la visibilidad y el mar… y está bien así, los divemasters eligen lo mejor para tu disfrute. Aprendes rápido que aquí no manda el Excel. Y cuando aceptas eso, todo mejora. Menos estrés, más disfrute y la sensación de estar viviendo algo muy auténtico.
Una de las cosas que más nos han gustado es que al ser tan pocos a bordo el ritmo se adapta a todos, no es un liveboard con horarios militares y prisas porque hay que coordinar a demasiadas personas, esto es un lujo que no venía en el folleto y nos ha encantado. Los divemasters cuidan de cada uno de los visitantes y sus preferencias con cariño y empatía.
La vida a bordo del Situju 7 es cómoda, humana y muy bien llevada. De esas experiencias que, sin darte cuenta, se te quedan dentro.
La comida y el ambiente del barco
Las comidas a bordo son uno de los grandes pilares del día. Se come mucho, se come bien y se come a gusto. Cocina sencilla, sabrosa indonesia con toques occidentales. Lo mejor. Después de bucear o hacer snorkel, sentarte a comer así se convierte en uno de los mejores momentos del día, sirven desayuno, comida, merienda y cena y siempre hay a tu disposición snacks, café y una nevera con bebidas.
Y cuando cae el sol, el día se cierra solo. El ambiente que nos encontramos en situju es intimo, de paz, compartido con el resto de viajeros que en nuestro caso fue un grupo encantador, muy internacional con el que congeniamos desde el primer día. Compartimos con ellos cenas tranquilas, alguna cerveza, conversaciones que se alargan y un cielo lleno de estrellas.
Volvimos con la sensación de haber hecho un gran viaje y de haber compartido una semana muy agradable con un grupo fantástico.
¿Cómo es el buceo en Raja Ampat?
Cuando te sumerges en Raja Ampat, empiezas a entender porqué dicen que es el paraíso que protege la mayor biodiversidad marina del planeta.
Bucear en Raja Ampat es entrar en el corazón del Triángulo de Coral, donde cada rincón es salvaje y sorprendente. Teníamos altas las expectativas, y no defraudó.
No es “una inmersión buena” y ya está. Es entrar al agua y pensar: vale, esto es otro nivel. Estuvimos justo despues de un huracán y tuvimos buena visibilidad 7 de 8 días, no nos queremos ni imaginar como sería con Raja Ampat tranquilo.
Lo que más nos sorprendió fue su abundancia constante. No había momentos muertos, no había zonas vacías. Mirases donde mirases, había vida, mucha vida. Peces grandes, pequeños, medianos, colores imposibles y corales que parecían no acabarse nunca. Y eso, inmersión tras inmersión, sin excepción. De 10.
Cada vez vemos los dive spots de otros lugares del planeta peor y fue muy agradable volver a vivir la sensación de estar dentro de algo vivo de verdad, de manera esplendorosa. No es un arrecife bonito, es un arrecife en plena forma. Peces por todas partes, corales sanísimos una y otra vez.
Y aun así, cada inmersión fue distinta. Cambiaban los paisajes, los animales, la luz, las corrientes. Era imposible aburrirse.
Todo estaba a un nivel muy alto, y eso hace que Raja Ampat no sea solo bonito, sino difícil de superar.
Principales Dives Spots en Raja Ampat
Snonek Kecil
· DÍA 1 ·
El viaje empezó fuerte, incluso antes de mojarnos. Un banco de delfines apareció en la proa mientras navegábamos. Ya ahí nos miramos pensando: vale, buena señal. Y no nos equivocábamos.
La primera inmersión en Snonek Kecil fue una bofetada de realidad. Tres wobbegongs en una sola inmersión, perfectamente camuflados. Además, tortugas, peces león, peces payaso, peces roca, estrellas de mar y nudibranquios de todos los colores. Y una sepia espectacular, cambiando de color sin parar. Primer día y ya estábamos diciendo: “¿pero esto va a ser así siempre?”
Mioskon
· DÍA 2 ·
Mioskon fue uno de esos días que no se olvidan fácil. Bajo el agua había vida por todas partes: enormes bancos de batfish, bananafish y una cantidad casi absurda de peces. Todo se movía, todo tenía ritmo. Y entonces aparecieron los tiburones de arrecife, cazando alrededor de los bancos. Verlos moverse entre tantos peces, con movimientos súbitos de todo, te sube la adrenalina automáticamente.
La visibilidad era excelente, así que lo veías todo claro: los tiburones entrando y saliendo, los bancos abriéndose, el arrecife lleno de actividad. Fueuno de esos buceos en los que sales del agua con el pulso un poco más rápido y la sensación de haber estado en el sitio correcto en el momento justo.
Pulau Batanta
· DÍA 3 ·
Otro día más con delfines acompañando al barco. Ya casi los dábamos por parte de la tripulación. Este día tenía un objetivo claro: intentar ver dugones. Sacamos cámaras, miramos desde la superficie… y cuando ya no lo esperábamos, apareció el momentazo.
Avistamos una madre dugón con su cría. Cogimos el dinghy, máscara puesta, sin hacer ruido, y tuvimos la suerte de volver a verlas. Tranquilas, juntas. Fue uno de esos encuentros que sabes que no se repiten fácilmente.
El buceo de ese día fue más arenoso, con visibilidad algo peor que otros días, pero aun así vimos peces globo, bancos de peces de colores, corales preciosos y una jibia cazando entre los corales que nos hizo aún más especial el día, vaya ojos tenía!!! Para snorkel, en cambio, estaba espectacular. Y cerramos el día saltando desde el barco al agua, riendo como críos. Plan perfecto.
El buceo de ese día fue más arenoso, con visibilidad algo peor que otros días, pero aun así vimos peces globo, bancos de peces de colores, corales preciosos y una jibia cazando entre los corales que nos hizo aún más especial el día, vaya ojos tenía!!! Para snorkel, en cambio, estaba espectacular. Y cerramos el día saltando desde el barco al agua, riendo como críos. Plan perfecto.
Melissa Garden, Frewen Wall y Piaynemo
· DÍA 4 ·
Este fue uno de los días grandes. Melissa Garden y Frewen Wall son de esos sitios que justifican un viaje entero. Corales enormes, gorgonias gigantes y una cantidad de vida constante.
Vimos morenas enormes, bancos de peces gigantes, jureles y atunes cazando, tiburones moviéndose entre el azul… y el protagonista del día: el caballito de mar pigmeo. Tan pequeño que cuesta creer que esté ahí. Encontrarlo fue uno de esos momentos de concentración absoluta. Brutal.
Momento divertido: una rémora se encaprichó de Lucía (iba con bañador de tiburón ballena) y se le quedó pegada durante media hora. Pierna, tanque, sin soltarse. Imposible no reírse.
Por la tarde subimos a Piaynemo. Las vistas son tan espectaculares que sobran las palabras. Sabes que ese paisaje se queda contigo.
Mayhem, Yenbraimuk, Citrus + night dive
· DÍA 5 ·
Otro día de esos que no aflojan. Bancos enormes de peces, barracudas cazando, pipefish, estrellas de mar, langostas multicolor y la sepia más pequeña del viaje, del tamaño de un pulgar. Raja Ampat no deja de sorprender.
Por la noche hicimos el night dive en Citrus, y fue otra historia completamente distinta. Para quien no bucea: es el mismo arrecife, pero con turno nocturno. Sale otra vida.
Vimos mantis shrimp (nuestro animal favorito), peces cocodrilo, peces roca, peces león, morenas y jureles cazando con las linternas iluminando la escena. Parecía que alguien había redecorado el arrecife para la ocasión. Una pasada.
Arborek Jetty & Manta Sandy
· DÍA 6 ·
El último día fue un cierre perfecto. En Arborek Jetty, nada más entrar al agua, vimos conchas gigantes enormes, de un tamaño que no habíamos visto nunca. El coral aquí es exactamente como en los vídeos de Raja Ampat: denso, vivo y lleno de color.
Vimos bumphead parrotfish enormes, sweetlips curiosísimos y muchísima vida sin miedo a los buceadores. Y para terminar, Manta Sandy. Más de 20 mantas girando, limpiándose, pasando cerca una y otra vez. Difícil describirlo sin quedarse corto.
Además, volvimos a ver wobbegongs, cerrando el viaje como lo habíamos empezado. ¿Se puede pedir mejor final?
Importante: Seguridad y confianza en el agua
Hay viajes en los que tardas dos días en relajarte. Y hay otros en los que, sin saber muy bien por qué, te relajas desde la primera inmersión.
En Raja Ampat nos pasó eso. Estuvimos en el agua tranquilos, sin pensar demasiado, con sensación de estar en buenas manos.
Y cuando un viaje te hace sentir así tan pronto… sabes que algo se está haciendo muy bien desde Situju 7.
Dive Masters – Criterio y siempre atentos
Los dive masters, Vhygi y Manu, explican claro, sin rodeos y con dibujos si hace falta. Sabes por dónde entras, cómo se hace la inmersión y qué esperar.
Un punto clave: grupos pequeños para bucear. Éramos pocos, y eso se nota muchísimo. No hay prisas, no hay gente por delante ni detrás, y puedes ir a tu ritmo. Si quieres mirar algo con calma, lo miras. Si necesitas parar, paras. Así da gusto.
¿Hay corrientes en Raja Ampat?
Las corrientes, que aquí son parte del juego, en nuestro caso fueron moderadas o bajas, y las inmersiones estuvieron perfectamente planificadas con la corriente. Literalmente las clavaron todas. Nunca sentimos estrés ni la sensación de ir “peleando” con el agua.
Y hablando de eso: es un viaje muy apto también para buceadores con poca experiencia. En ningún momento sentimos que buceadores con menos experiencia que nosotros estuvieran forzados ni fuera de lugar. Es un gran destino para todo tipo de buceadores.
Antes de ir al agua
La tripulación hace que todo sea aún más fácil. Te ayudan con el equipo, lo cargan, lo preparan y, cuando sales del agua, te reciben con comida, sonrisas y agua fresca. Mientras tú estás buceando, ellos te hacen la habitación. Tú disfrutas; ellos se encargan del resto.
Los equipos eran nuevos (tuvimos la suerte de estrenarlos nosotros) y funcionaban perfectos, algo que da mucha confianza, sobre todo si no llevas todo tu material o si eres buceador reciente.
Nuestra Experiencia en Situju 7
Raja Ampat
El liveaboard al que siempre querremos volver
Después de una semana en Raja Ampat, lo primero que sentimos no fue euforia. Fue silencio. Ese silencio mental que aparece cuando has vivido algo muy intenso y todavía lo estás digiriendo. El último día en Situju 7 tras grabarnos un video contando la experiencia en el que revivimos todo.. Tuvimos que sentarnos, mirar el mar y asumir que habíamos tenido mucha suerte.
No fue solo por lo que vimos bajo el agua —que fue una barbaridad—, sino por cómo lo vivimos. Dormir en el mar, despertarte sin prisas, entrar al agua cada día sabiendo que algo interesante iba a pasar. Sin horarios rígidos, sin estrés, sin esa sensación de ir corriendo a ningún sitio.
Hubo momentos que se quedarán con nosotros para siempre. El dugón con su cría. Las mantas girando sin parar. Los wobbegongs apareciendo cuando menos lo esperas. El caballito de mar pigmeo del tamaño de un grano de arroz. Pero también cosas aún más pequeñas y aparentemente sin importancia: Conocer y charlar horas con Deni dueño del situju (es una persona maravillosa), una cerveza al atardecer, charlas después de bucear, cruzar en un barco auténtico uno de los últimos paraisos.. Esto es Situju 7 en Raja Ampat.
El Situju 7 tuvo mucho que ver en esto. No había esa distancia entre huésped y personal, ni esa sensación de turismo enlatado. Aquí te llaman por tu nombre, te preguntan cómo dormiste, te cuentan cosas de su vida y te escuchan cuando les cuentas de la tuya. No te sientes cliente. Te sientes parte del viaje. Y cuando eso ocurre, la experiencia se vuelve mucho más profunda de lo que imaginas al subir a bordo.
Raja Ampat no es un destino cualquiera. Y vivirlo desde un liveaboard como Situju no es solo viajar. Es desconectar de verdad, reconectar con la naturaleza y volver a casa con la sensación clara de haber hecho algo que no se olvida fácilmente. Con esa sensación rara que solo dan los viajes importantes: pena por irte, pero agradecimiento por haber estado
Nosotros vinimos buscando calma y buceo, y lo encontramos. Pero nos llevamos más de lo esperado porque cuando todo lo que te rodea invita a parar, empiezas a darte cuenta de cosas que realmente valen la pena.
No es fácil encontrar un lugar que lo tenga todo: belleza, intimidad, gastronomía y alma. Situju lo tiene, y no necesita gritarlo. Nace de un sueño de 3 amigos que decidieron compartir su manera de ver el mundo contigo. No hay espectáculos nocturnos, ni jacuzzis con luces de neon y champagne.. Pero hay algo mejor: tiempo de calidad, paisajes que no cansan encima y debajo del agua, y sobretodo un equipo humano que convierte un sitio bonito en un lugar inolvidable.
Quizás por eso, al cruzar la pasarela el último día, no dijimos “adiós”, sino “hasta pronto”. Porque cuando algo te hace sentir así de bien, sabes que no es un punto final. Es una coma. Una pausa. Y ojalá, una promesa de volver.
- Web: https://www.situju7cruise.com/
- Email: info@situju7cruise.com


